Los riesgos de la violencia sexual y de género, explotación, discriminación y abuso hacia los niños, las niñas, las mujeres y las personas de diversas orientaciones sexuales e identidades de género son un problema global prevalente, según el foro de Sostenibilidad y Cambio Climático del Banco Interamericano de desarrollo, que expone cinco riesgos para prevenir violencia sexual en proyectos.

A su vez afirman que “El abuso sexual es parte de la violencia sexual y de género (VSBG) que constituye una violación a los derechos humanos, una forma de discriminación, un obstáculo a la equidad, y un riesgo de salud.”

Un estudio reciente realizado por la Organización Panamericana de la Salud compara la prevalencia a nivel global y regional de la violencia sexual, y muestra cómo la violencia sexual es mayor en América Latina y el Caribe. Las principales víctimas son niñas y adolescentes y, en la mayoría de los casos, los victimarios son personas que estas niñas conocen, usualmente quienes les prestan alguna forma de cuidado.

Es necesario tener presente este contexto al momento de diseñar e implementar proyectos de desarrollo en la región, puesto que un proyecto puede exacerbar los riesgos y las desigualdades de género ya existentes. Por ello, para prevenir la VSBG en los proyectos, se deben tomar acciones concretas y aplicar el principio de tolerancia cero en cuestiones de violencia basada en el género. 

¿Cómo prevenir los riesgos asociados a la violencia sexual y de género en los proyectos?

  1. Identificar y evaluar cualquier riesgo del proyecto que exacerbe la VSBG en la comunidad, lo que incluye la trata de personas y el acoso, la explotación y el abuso sexuales. Si se identifican casos, trabajar con los servicios de apoyo disponibles para las personas sobrevivientes de violencia basada en el género, incluyendo servicios de salud, apoyo psicosocial, asesoría legal, vigilancia policial y refugios.  
  2. Definir e implantar medidas para prevenir y abordar los riesgos. Por ejemplo, exigir a las empresas contratistas políticas claras en materia de acoso sexual y verificar que los trabajadores conozcan y respeten los códigos de conducta.  
  3. Mantener una comunicación estrecha con las comunidades, informándoles sobre los riesgos de violencia basada en el género relacionados con el proyecto, las medidas de prevención y mitigación, los mecanismos para presentar denuncias de violencia basada en el género y los detalles del proceso en términos de procedimientos y resultados posibles, así como los servicios de apoyo disponibles para las personas sobrevivientes de violencia basada en el género.  
  4. Responder con celeridad a cualquier indicio o verificación de un incidente de VSBG, velando por que las personas que lo hayan sufrido tengan acceso a diversas formas de apoyo y servicios. 
  5. Asegurar la disponibilidad de mecanismos de reclamación eficaces que minimicen la carga de denuncia que recae sobre las víctimas, ofrezcan servicios con sensibilidad en materia de género y minimicen el riesgo de represalias. Esos mecanismos deberán contener procedimientos específicos para la VSBG, incluida la denuncia de manera confidencial con documentación segura y ética. 

Fuente: Blog BID, Hablemos de Sostenibilidad y Cambio Climático