El Ingeniero Jorge Paz, participó en una entrevista para la revista Digital BNamericas donde señala que el gobierno todavía adeuda más de US$60 millones a las empresas constructoras que ganaron licitaciones.

BNamericas conversa con el presidente de la asociación, Jorge Paz, quien se refirió a los principales retos y las oportunidades en el sector de la construcción.

BNamericas: Su asociación ha señalado que el gobierno mantiene una elevada deuda con empresas constructoras acumulada desde la administración anterior. ¿Qué ocurrirá en adelante?

Paz: Son más de US$60 millones los que se adeudan. El gobierno anterior tuvo los índices de corrupción más altos del país, como ningún otro, y eso generó muchas irregularidades en la
adjudicación, ejecución y el cierre de muchas obras. Algunas no se concluyeron, otras sí, pero en condiciones no ideales o en disonancia con los contratos suscritos y con la perspectiva del alcance de proyecto. Tampoco podemos dejar de mencionar el desorden administrativo que se dio a partir de que el anterior gobierno se enteró de que el partido queestaba gobernando no continuaría en el poder.

Prácticamente hubo un descuido, una desatención, un desorden en el manejo de los compromisos contraídos a través de contratos de proyectos de construcción y de consultoría. Posteriormente entra el nuevo gobierno y ellos, teniendo conocimiento de la trayectoria de corrupción y desorden administrativo de la anterior administración, se han dedicado a revisar con lupa cada contrato suscrito. Esto con una mentalidad en la que —y esto una crítica constructiva— piensan que todos los proyectos estaban a la sombra o cobijados por una situación corrupta, y no es así.
Todo esto hizo que a la fecha no se hayan honrado los compromisos de pago. Muchas empresas han incurrido en situaciones de descontrol financiero, con alta deuda y compromisos de pago, y no digamos las empresas pequeñas o los contratistas individuales, quienes han tenido situaciones económicas muy desagradables.

Eso fue la causa principal: la corrupción en la administración anterior, el desorden administrativo al conocer que no habían ganado las elecciones, y también el nuevo gobierno que, entrando, quiso revisar desde cero todos los contratos. Algunos de ellos ya estaban listos para pago, ya habían cumplido con sus trámites y habían sido debidamente gestionados, pero no se hizo. Asociaciones público-privadas (APP) Inversión Pública Represa Inversión Puente Inversión Privada Pavimentación RepresasAutopistas – Carreteras

BNamericas – Industria hondureña de construcción lidia con legado de gobierno anterior La otra cuestión que entra aquí es que el gobierno anterior utilizaba mucho el esquema de fideicomisos, pero la política del actual gobierno es eliminarlos. Lanzaron un decreto donde los eliminaban. Por lo tanto, al no existir estos de manera legal, no hay un trámite expedito para el pago de los contratos. Ahora, además del tiempo que ha transcurrido en la revisión, las empresas tendrán que esperar más, porque la metodología de pago ya se hace a través de otras gestiones con el gobierno.

BNamericas: ¿Esto ha detenido los proyectos de infraestructura?

Paz: Prácticamente podemos decir que las obras del Gobierno Central están detenidas. De hecho, y esto lo ha manifestado públicamente el ministro de la recién creada Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), en lo que resta del año no van a invertir en proyectos nuevos. Simplemente se van a dedicar a terminar lo que ya se había comenzado y a dar mantenimiento a la red vial, a la red de infraestructura de puentes. A pesar de esto, recientemente se aprobó la construcción de unas represas muy necesarias para el control de inundaciones en el valle de Sula. Es un proyecto de más de US$120 millones, junto con otras represas que forman parte del plan de control de inundaciones para la zona y que también generarán energía eléctrica. Esos son los proyectos nuevos que se han escuchado, pero, en lo que se refiere a infraestructura vial, prácticamente no se van a ejecutar. No sabemos si los puentes que colapsaron con los huracanes de 2020 serán reconstruidos. Aparentemente no.

BNamericas: ¿Es determinante la industria para la economía del país?

Paz: Hay algunas empresas que se han posicionado muy bien, económicamente hablando, a través del desarrollo de estos proyectos con el gobierno. El sector de la construcción emplea a más de 250.000 personas directamente y, probablemente, a más de medio millón de forma indirecta. También es el tercer rubro en generación de ingresos del país: Genera aproximadamente 5-7% del PIB.

BNamericas: ¿Cuál es el subsector que enfrenta mayores problemas?

Paz: El estado de la infraestructura no es el mejor, pero tampoco el peor. Muchas carreteras se encuentran en estado regular y hay algunas en buen estado, especialmente las que han sido concesionadas por la figura de asociación pública-privada, en las que se paga peaje. Sin embargo, las rutas que requieren mantenimiento del gobierno se encuentran en mal estado por falta de este y provocan que haya problemas de transporte. Los huracanes también han tenido efectos en el país, especialmente los dos últimos, que ocurrieron en un mismo mes. Eso provocó bastante deterioro, especialmente en los puentes. Algunos no se han podido reparar y otros no se han podido construir.

BNamericas: ¿Cuáles son los retos más grandes para el sector en general?

Paz: El reto más grande que enfrenta el sector es el acceso a las oportunidades para participar en licitaciones o concursos, que todos los que participen estén en igualdad de condiciones y no se
beneficie o se dé acceso directo porque haya componendas de por medio. Durante el último gobierno había muchas empresas que aquí llamamos “maletín”: no tenían experiencia, capacidad, equipamiento, ni personal suficiente y calificado, pero se vieron beneficiadas con proyectos millonarios debido al clientelismo político. En ocasiones eran empresas formadas incluso por miembros
del partido de gobierno. Si lo tenemos que resumir: la corrupción es el principal reto, porque no permite que las empresas — sean pequeñas, medianas o grandes— puedan participar en igualdad de condiciones. Tenemos que jugar limpio y eliminar las preferencias y parcialidad hacia empresas o personas.

BNamericas: ¿Cuáles son las áreas de oportunidad que podrían aprovechar los inversionistas y empresas internacionales?

Paz: Creo que la mayor oportunidad para los inversionistas extranjeros y las empresas constructoras está en la parte de vivienda, especialmente en los edificios de departamentos. Han resultado ser negocios rentables, ya que llegan a desarrollar varios proyectos, no solo uno, especialmente para sector clase media alta a clase alta.

BNamericas: ¿Cuáles son los proyectos de infraestructura prioritarios para el país?

Paz: Son aquellos que tienden a proteger contra inundaciones a las zonas más importantes en lo que al sector productivo o sector agrícola se refiere. Tenemos un valle que genera casi el 70% del PIB, llamado valle de Sula, y que está expuesto a condiciones climatológicas en cuanto surgen fenómenos como huracanes o tormentas tropicales. Entonces, hay bastante probabilidad de inundaciones. También tenemos los proyectos de represas para generación de energía. En este tema, el gobierno está anuente. De hecho, hay un plan hacia 2038 para Honduras que pretende que la mayor parte de la energía sea generada a través de fuentes renovables. Cualquier inversión de infraestructura energética —sea hidráulica, eólica, o fotovoltaica— es bien recibida y tiene bastante probabilidad de tener acceso a facilidades.

BNamericas: ¿Qué recomendaría a las empresas internacionales que quieran invertir en infraestructura en Honduras?

Paz: En primer lugar, recomendaría que se asesoren adecuadamente para conocer los requisitos para ejercer legalmente y evitarse problemas, multas y otras situaciones un poco complicadas. Si no encuentran asesoramiento a través de bufetes o de empresas que se dediquen a hacer ese tipo de acompañamiento a la inversión, podrían abocarse a los colegios profesionales, que somos instituciones sin fines de lucro y sin ninguna orientación parcializada. Lo segundo es que analicen las empresas existentes en el mercado y que busquen alianzas estratégicas para facilitar su ingreso al país a través de un consorcio o una asociación. Así podrían tener un aliado que conozca bien el mercado, que tenga la experiencia, personal y otras ventajas que tal vez como nuevos inversionistas no conozcan.

 

Fuente: revista Digital BNamericas